martes, 29 de septiembre de 2015

Madrid Corre Por Madrid 2015 (Patricia Gómez)

Me propongo escribir sobre un tema, del que sinceramente no tengo mucha idea, en un blog que no es ni mío, pero aquí estoy yo, dispuesta a dar todo de mi. 

Empecemos diciendo que se me fue la pinza al apuntarme a una carrera de 10K, teniendo en cuenta que mi máxima distancia ha sido un 5.000. Fue por Agosto cuando leí sobre la carrera Madrid Corre por Madrid, hablé con una amiga y nos apuntamos juntas, sin ser conscientes de lo que se nos venía encima, aún así, teníamos un mes para entrenar y llegar preparadas. Pero no fue exactamente así.

Pistoletazo de salida y mi cara de terror hace justicia de mis sentimientos

Salí un día a entrenar, solo un día, y aún me pregunto como fui capaz de acabar. Iba muy motivada, con ganas de correr, me convencía de que iba a poder acabar la carrera sin problema, que todo era mental, pero llego el día anterior y me di cuenta de que no. Me empecé a poner muy nerviosa, sabía que no había entrenado, que no iba preparada, que no iba ser capaz. Me entró el pánico e incluso pensé en no ir, pero ante todo era un reto para mi, superar una muralla en mi mente, e iba a ir a por ello. 

Llega el día de la carrera, 20 de septiembre, las 9:00, a las afueras del Parque Retiro de Madrid. Estaba acojonada, totalmente, me dolía la tripa, notaba que me temblaban las piernas, estaba a punto de enfrentarme a una distancia la cual nunca había corrido. Pero ya estaba ahí, nos metemos en el cajón, y suena el disparo de salida. 


Mi cara lo dice todo

Empieza a sonar Crystal Fighters, y un subidón de adrenalina me recorre entera, vamos a por ello. Empiezo suave, sin problemas, los gritos de la gente, los ánimos del público me motivan para conseguirlo. Es cuando llegamos a Gran Vía, sobre el kilómetro 3, que mis piernas no pueden más, me noto exhausta y decido bajar el ritmo y separarme de mi amiga. La cuesta se me hace eterna, tanto que empiezo a andar; apenas tengo ánimos, veo que no llego, que me quedan 7 kilómetros, que es imposible, aún así sigo, aunque sea andando.





Llegamos a la Puerta del Sol, y nos rodea una multitud de gente, me vengo arriba, y dentro de mi cabeza solo escucho “VENGA VENGA TU PUEDES” Vuelvo a coger ritmo, me voy por un lateral y empiezo a adelantar posiciones. Me centro en la música, en la carrera, visualizo la carrera en mi mente. Ya me sentía una campeona, hasta que llegados al kilómetro 5, donde tendría que estar el avituallamiento, empiezo a llorar, sin ningún motivo, no veo a nadie dando agua, y veo que me ahogo, necesitaba descansar, parar, y me viene un solo pensamiento: Mi Abuelo; si yo no puedo terminar por mi sola, él me va ayudar, el va a tirar de mí, y siento que no puedo defraudarle.


Últimos metros antes de entrar en meta

Con ese pensamiento, con esa sensación de “no puedo más” tiro y tiro, con un ritmo normal, mirando continuamente hacia atrás para mirar si viene el autobús que recoge a aquellos corredores que se han quedado atrás, y es cuando llegamos al kilómetro 7, en Atocha, cuando aparece el autobús, cojo energía y aumento el ritmo. Pienso “Yo no he llegado hasta aquí para que me coja un autobús” Así que busco fuerzas de donde las haya, dentro de mí, del grupo de al lado, de la gente en los laterales animando. Dentro de mí estaba muerta, con ganas de pararme, sentarme y abandonar por completo, sin confianza, sin fe en que pudiera acabar, hasta que veo la Puerta de Alcalá, y me digo a mi misma: “Ya está Patricia, ya estamos, ultimo esfuerzo, venga campeona, tira tira tira” 


¡A tope!


Y llegamos al final, la meta, a unos metros, mi padre, con una sonrisa de oreja a oreja, haciéndome fotos, orgulloso de mí, y reconozco que eso fue lo que tiro de mi hasta el final, esos últimos 500 metros. Y llego a meta, 1:17:06  ¡Que subidón! Empiezo a llorar, no me imaginaba para nada que llegaría, lo he conseguido, no solo físicamente, sobretodo psicológicamente, todos esos pensamientos negativos de fracaso habían desaparecido. 


Sintiéndome como una autentica campeona

Entonces me doy cuenta de que si de verdad quieres algo con todas tus fuerzas, no hay nadie ni nada que te pare, tu mismo puedes superar esos obstáculos y sentirte la persona mas fuerte, más rápida del mundo, y así es como me sentí yo, que aunque no gané la carrera, me sentía campeona, había ganado a todos esos fantasmas que un día me dijeron que jamás iba a poder acabar una carrera de 10K.

Aunque no sea mi blog, recordad:



"CARPE DIEM

porque
TEMPUS FUGIT"

martes, 8 de septiembre de 2015

XXII Carrera 6km Al Amanecer Santa Pola 2015

Aquí estoy otra vez, con una entrada de una carrera, durante esta temporada, no voy a correr tantas carreras como el año pasado, debido a que no había terminado de recuperarme de una carrera, cuando ya iba tarde para preparar otra. Por lo tanto me voy a limitar a correr unas determinadas carreras. Que cuando las vaya sabiendo, pues las iré comentando, y contando, más detalladamente mi preparación.
Línea de salida, demasiada gente y expectación para la hora que era.
El atletismo mueve masas
Esta carrera, como habréis leído en el título de la entrada, es mi carrera de encontrar el ritmo, de pretemporada para saber como estoy, un test, pero como ya os comenté y habréis leído en la entrada anterior, he entrenado muy poquito, y no competí en la carrera, salí con la idea de disfrutar de la que fue mi primera competición, y corrí la carrera por cuarto año consecutivo, aunque esta fue un poco diferente, como no pude ir a recoger el dorsal, fue Pedro, un gran amigo del club de atletismo de Santa Pola, el que me entregó personalmente el dorsal en mano.

Como muchas veces, llegas a la línea de salida con una sonrisa, con ganas de correr y de disfrutar.


Y esta vez, no como las otras la cara al finalizar la carrera, no era de haber sufrido, era una carrera de haber disfrutado, haber corrido a gusto, tranquilo, y con buenas sensaciones.



Esta carrera, es conocida para mi, es un circuito fácil, 6 kilómetros de un circuito por el que entreno siempre, viendo el mar, por el paseo marítimo de Santa Pola y Santa Pola del Este, zona por la que también pasa la Media Maratón de Santa Pola, circuito en el que se encuentra el paso por el kilómetro 10, y con un avituallamiento en el kilómetro 11, y entre el 10 y el 11 se encuentra el único desnivel con el que cuenta la carrera, y es un desnivel mínimo.


La verdad es que tenía ganas de correr esta carrera, que por su propio nombre, ya dice que es al amanecer, en la que la salida es a las 7:30 de la mañana, el último domingo de agosto.
Para ser el recorrido que era de 6 kilómetros aproximadamente, bajé mi tiempo de hace dos años, pero sin superar mi marca del año pasado (la mejor hasta la fecha sobre este circuito). Como ya os he contado, corrí muy a gusto, muy cómodo, y bien, y fue a ritmo de 4'15"/km. Hice un tiempo de 26'15", superando mi tiempo de 26'40" de hace dos años, pero sin superar los 24'30" de 2014.
Que para lo poco que he entrenado durante el mes está bastante bien.

Y os preguntaréis quién es el señor de la foto, que lo normal de las carreras es que sino salgo yo, salgan mis padres, pues es Antonio, un amigo con el que tuve la oportunidad de compartir unos cuantos entrenamientos en agosto de 2014, y dio la casualidad que nos vimos al finalizar la carrera.
Enhorabuena por tus marcas, crack!

Como era de esperar, no podía faltar mi madre, una carrera más, una temporada más, un año más que comienza con esta fantástica carrera, organizada por un club de atletismo que me encanta, y al que aprecio mucho.
Muchas gracias mamá, por empezar una nueva temporada acompañándome.


Tampoco tengo mucho más que contar, como ultimo apunte, deciros, que en cuanto vaya teniendo las entradas, las iré publicando, y compartiendo a través de la página de Facebook del blog, mi cuenta personal de Facebook y mi cuenta de twitter personal.


Ya si que he vuelto por completo a entrenar y a hacer kilómetros y empezar con las series,
a partir del jueves, empezarán los entrenamientos con el equipo de atletismo de la universidad.



"CARPE DIEM
porque
TEMPUS FUGIT"


Archivo del blog